Libros como marca personal: no escribas para vender, escribe para posicionarte

libros como marca personal

No escribas solo para vender: escribe para posicionarte como un experto en tu rubro

¿Quieres saber cuál es el negocio más rentable que tiene un autor hoy? No es vender libros. Es venderse a sí mismo gracias a ese libro.

Porque publicar no es solo publicar. Es posicionarte. Es levantar la mano en mitad del barullo digital y decir: “Ey, yo sé de esto, y lo sé mejor que muchos”.

El libro se convierte en tu carta de presentación, tu tarjeta de visita con esteroides, tu “mira lo que sé hacer”. Escribir un libro, aunque vendas veinte copias, puede abrirte puertas que ni sabías que existían: ponencias, entrevistas, colaboraciones, consultorías, cursos, membresías… dinero, vamos.

Y no, no necesitas ser el nuevo García Márquez. Basta con saber de lo tuyo y explicarlo bien. De hecho, hay autores que han vendido 200 copias, pero gracias a ese libro han facturado cinco cifras con servicios, porque el libro les dio autoridad. Les dio forma. Les dio un sitio en el mapa.

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Esto lo entienden muy bien los emprendedores. Los que escriben libros sobre negocios, crecimiento personal, salud, crianza o marketing no lo hacen (solo) por amor al arte. Lo hacen para que el lector piense: “Si este sabe tanto como para escribir esto, seguro que me puede ayudar”.

Y ahí está la clave. Tu libro no es solo un producto. Es una herramienta de posicionamiento. Una declaración de intenciones. Un megáfono que grita tu propuesta de valor cuando tú no estás delante.

Por eso no vale cualquier libro. Tiene que ser claro, directo, útil o transformador. Tiene que mostrarte. No solo contar lo que sabes, sino cómo piensas. Porque ahí es donde se diferencia uno más del experto que sí quieres seguir.

¿Te va a dar miedo exponerte? Sí. ¿Vas a pensar que aún no estás listo? También. Pero si esperas a estar listo, te van a pasar por encima hasta los que no lo están, pero ya escribieron el suyo.

Así que deja de pensar en cuántos ejemplares vas a vender y empieza a pensar en quién vas a convertirte una vez lo tengas publicado.

Javier Carbaial

P.D. – Si no tienes marca, vas a tener que ir por la vida explicando quién eres. Pero si escribes un buen libro, esa parte ya la hará tu portada. Y créeme, una portada habla más que mil currículums.

Al final, escribir un libro no es un acto comercial: es un acto estratégico. Es la forma más honesta y poderosa de decirle al mundo: “Aquí estoy, esto sé y así puedo ayudarte.”
Las ventas vienen después. Siempre vienen después. Lo primero es el lugar que ocupas en la mente de quien te leyó.

Porque cuando alguien te percibe como experto, ya no te mide por el precio del libro, sino por el valor de tus ideas. Y ahí es donde cambia todo: dejas de correr detrás de oportunidades y empiezas a atraerlas.

Así que no escribas para ganar unos euros. Escribe para ganar un espacio.
Escribe para que, cuando alguien piense en tu tema, tu nombre aparezca sin que tú tengas que levantar la mano.

Ese es el verdadero negocio del autor moderno.

—Javier Carbajal

P. D. – Un libro bien escrito te abre puertas incluso cuando tú estás durmiendo. Y créeme, no hay campaña de marketing más rentable que esa.

PuntoReal