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Al momento de escribir, todos tenemos nuestra forma particular de actuar. Aunque a todos nos encante escribir, para algunos hacerlo es muy fácil, para otros un verdadero dolor de muelas. A continuación un listado de los tipos más comunes de escritores. ¿Y tú? ¿Te identificas con alguno de ellos? ¿Cuál eres?

Por Javier I. Carbajal



"El perfeccionista" puede estar horas frente a su computadora, sin teclear una sola letra esperando pacientemente a que se ilumine en su mente la frase ideal. Suele escribir y borrar de manera constante, nunca está "del todo" conforme con lo que ha escrito.

Consejo:

Cuando escribas, escribe. Ya tendrás tiempo para corregir después. Es otra etapa. Algunos autores aseguran que en la edición del borrador se elimina más del 20% del contenido. Por lo tanto, cuando escribas, saca todo lo que tienes dentro sin mirar atrás. No elimines nada ni escribas en un determinado orden, tan solo escribe.
 
- Doctor, vengo a tratar un problema de perfeccionismo.
- ¿Desea eliminarlo?
- ¡En absoluto! ¡Deseo mejorarlo!



Ni bien lleva cuatro renglones escritos, ya los está corrigiendo, adaptando y mejorando... escribe lento, porque en cada punto se detiene a analizar y realizar modificaciones.

Consejo:

Lo mismo que al perfeccionista: debes escribir sin mirar atrás, mientras estás redactando el borrador, deja fluir tu creatividad desde tu más profundo interior, no permitas que nada logre sabotear ese flujo. Si algo no te convence demasiado, no lo borres ni lo modifiques, ya lo harás (si es necesario) en la etapa de edición.



"El ansioso" se levanta a medianoche con una brillante idea, eufórico porque ¡eureka! ha dado con lo que buscaba. Escribe a cualquier hora y vive agotado.

Consejo:

Si te despiertas de noche con una gran idea, apúntala en el bloc que tienes en tu mesa de noche y sigue durmiendo. Un escritor debe organizarse y dedicar las horas de sueño a dormir. Rendirás mucho más en la mañana cuando te sientes a escribir y leas las ideas de tu bloc. En algunas ocasiones se trata de tonterías sin sentido, pero en otras, el argumento de la mejor novela del año.

Nuestro subconsciente parece hurgar nuestros archivos mentales en busca de ideas mientras dormimos, pero en ocasiones nos engaña con brillantes ocurrencias que luego no resultan ser tales.



Nunca está seguro de conformar a sus lectores, consulta en el diccionario cada palabra que escribe y en la enciclopedia cada dato que aporta, lee cada oración varias veces antes de continuar. Tiene pánico a los errores y teme no ser convincente en sus argumentos.

Consejo:

Cierra el diccionario y cualquier otro tipo de lectura cuando estás creando. Abandona el análisis y la autocrítica por un momento y dedícate a escribir lo que te dicte el cerebro.



Comienza con mucho entusiasmo pero al poco tiempo no sabe cómo continuar la historia, sus ideas iniciales se han disuelto y lo que parecía una gran argumento ahora carece del más mínimo sentido.

Consejo:

Cuando así sea, de nada servirá sentarte delante del teclado. Tómate un descanso y piensa mucho. Lee otros autores. Realiza alguna técnica de meditación. Tómate algún día en soledad. Lleva tu bloc en todo momento y apunta tus ideas, todas tus ideas. Salir del bloqueo a veces no es fácil, pero siempre acaba por lograrse.



Escribe desde que se levanta hasta que se acuesta, se agota completamente y debe tomarse unas vacaciones antes de lo esperado.

Consejo:

Lo dicho anteriormente: un escritor debe organizarse especialmente en sus horarios. En lugar de darlo todo en un día, siempre es recomendable dejar algunas ideas pendientes para el día siguiente, de manera de poder retomar la actividad desde el mismo instante que nos sentamos delante de la computadora a escribir. Algo así como las telenovelas, que en el mejor momento cortan y te invitan a ver el siguiente capítulo... mañana. Reserva algunos minutos al final de la redacción para plantearte varias preguntas sobre el texto que responderás al día siguiente.

¡Feliz proyecto y feliz edición! Te deseo el mayor de los éxitos y te espero en mi siguiente articulo. Un fuerte abrazo.

 

 

Javier Carbajal

¿Y tú? ¿Qué Tipo de Escritor o Escritora Eres?